Ha sido un año difícil, la Muerte ha estado presente en mis pensamientos.
Por primera vez en la vida sentí verdadero miedo. Terror. Me volví pequeña de nuevo, me enfadé con el mundo, con ese Dios que todo lo perdona. ¿Cómo de grave podía haber sido mi falta para merecer tal castigo? No, no era culpa mía, ni de nadie más que no fuese ella misma aunque nos matase a todos con ello.
"Qué mala suerte" pensé, pero qué equivocación tan grande; no era cuestión de suerte, y no había más opción que ser maduros y afrontarlo. Por más que yo quisiera escapar...
Tras todo esto, puedo decir que sí he aprendido una lección, si es la adecuada o no, no soy yo quien lo debe juzgar. Y es que nada es más importante que la Muerte, tras ella no habrá más risas, ni llantos, caricias, besos, conversaciones amenas, comida deliciosa...intentaré no volver a perder el tiempo priorizando cosas absurdas e infantiles, amaré a mi familia por encima de todo, cuidaré de mis amigos y a ti, amor mío, te doy las gracias por los días de consuelo, por tu amor incondicional, por ser mi mitad, hoy y siempre.
Dejo atrás esa negra sombra y me encaramo a una nueva espiral. ¿Que por qué una espiral? ¿Qué sentido tiene? Al igual que muchas otras cosas, no lo sé. Pero me gusta.
"La caótica y autodestructiva Marta comienza una nueva vida; sigue haciendo tonterías y cometiendo errores, pero en una nueva espiral."

2 comentarios:
:)
Vive cada día como si fuese el último, y a la vez como si la vida fuese eterna.
Y nunca, nunca, te calles un "te quiero". No tengamos que esperar a estar muertos para entonar a nuestros seres queridos "Desde mi cielo" pudiendo hacerlo ahora que estamos vivos.
Que siga rodando la espiral, la muerte no es un final, sólo el comienzo de la mayor aventura después de la vida.
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